Comunicados
Typography

Los reiterados actos de agresión contra activistas y directivos del partido FARC indican una acción sistemática, programada, organizada y estimulada por conocidos voceros de ultraderecha. 

 

En contradicción con las afirmaciones de Rafael Pardo, Ministro del Posconflicto y del editorial de El Espectador de febrero 6, no hay nada de espontaneo en estos ataques. Sorprende que altos funcionarios, editorialistas y provocadores coincidan en atenuar la gravedad de conductas que terminan favoreciendo delitos contra la libertad de reunión y expresión ciudadana y estimulando asonadas que ponen en riesgo la vida y la integridad de compatriotas o daños de bienes inmuebles y vehículos.  

Más asombroso aun es que el Código de policía que se aplica con rigor extremo a las protestas cívicas, estudiantiles, de vendedores ambulantes o campesinas, se vuelve tolerante ante las agresiones violentas contra quienes han decidido actuar en democracia.

La orden de “no reaccionar” impartida por la Dirección de la Policía facilita el copamiento, la acción vandálica de los agresores fascistas y la comisión de sus delitos. Los condenables sucesos de hoy, en Cali y Yumbo hacen necesario un viraje en el modo de hacer efectivas las garantías para todos.  

El Partido Comunistas Colombiano condena estos hechos y señala la responsabilidad del gobierno nacional en su cadena de mando por permitir tales atropellos a los derechos y libertades fundamentales, que constituyen otros tantos atentados contra la consolidación de la paz y la justicia social que reclama el pueblo colombiano.

Exige de la Procuraduría investigar la posible participación de funcionarios y agentes de la inteligencia intervinientes en la organización y promoción de este tipo de actos.

Llama a la solidaridad activa frente a los atropellos de quienes pretenden legitimar la estigmatización, el matoneo y la amenaza como medio acción.       

Partido Comunista Colombiano
Jaime Caycedo Turriago
Secretario General