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Carta abierta al pueblo colombiano

Compatriotas:

El panorama presidencial muestra opciones en debate frente al futuro de Colombia.



Las maquinarias tradicionales de la derecha presentan dos candidatos: Germán Vargas Lleras, de la curtida oligarquía dinástica que pretende ser el escogido de la clase capitalista trasnacional; e Iván Duque, escogido por Álvaro Uribe, de quien intenta consolidar un testaferrato político de gobierno en cuerpo ajeno. Los sectores intermedios sostienen las postulaciones del ex gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia; el ex negociador de paz Humberto De la Calle, del Partido Liberal; y Vivian Morales, que busca representar corrientes cristianas. Las fuerzas alternativas: Decentes, Colombia Humana, Unión Patriótica,  sectores sociales, regionales, étnicos, de la cultura, del movimiento obrero y agrario como también de la intelectualidad han propuesto a Gustavo Petro en el marco de impresionantes movilizaciones masivas a lo largo y ancho del país.

El Comité Central del Partido Comunista Colombiano tomó la decisión, en su cesión del 1 de marzo próximo pasado, de respaldar la candidatura presidencial de Gustavo Petro.

•    Compartimos  la necesidad de un gobierno democrático de transición, expresión de la unidad y convergencia desde lo popular, que haga puente entre la solución política para la paz, la justicia social, ambiental y  la consolidación de un proyecto democrático de país, en consonancia con los ideales de unidad latinoamericana y autodeterminación de los pueblos.

•    Concebimos un gobierno pluralista, en convergencia de muchas expresiones sociales, culturales y políticas,  como una construcción colectiva de visión programática. Las bases comunes son el respaldo al compromiso histórico, implícito en el Acuerdo de Paz para superar la guerra. La reconciliación necesaria implica nuevas reglas democráticas de coexistencia y de cambio, que abunden en soluciones para superar la desigualdad, los privilegios del capital y la corrupción. La paz democrática con justicia social debe inaugurar un cambio de época en Colombia, con una nueva cultura y un pacto nacional para que cese la violencia en el actuar político.

Los adversarios, en la derecha, dirigen su fuego a todo lo que amenace sus egoístas prerrogativas de excepción. Rechazan de antemano el compromiso de implementar y desarrollar los acuerdos de paz; agitan la supuesta amenaza del llamado “castrochavismo”, como en las peores épocas del anticomunismo con cuyo pretexto se ha pretendido justificar el exterminio de la izquierda y de los líderes populares; anuncian que entregarán más porciones del territorio a la depredación minera transnacional y pondrán término a las consultas  ciudadanas; se proponen mantener en alto la corrupción, el sistema electoral proclive al fraude y, especialmente, los aparatos paramilitares, en aras de favorecer sólo a la inversión extranjera. Para el pueblo colombiano, el camino de la reconciliación nacional exige cambios, garantías para los derechos fundamentales y compromisos de no repetición.

•    Participamos en una campaña reflexiva, creadora de conciencia y voluntad de avanzar hacia la justicia social. La actitud fanática, de odio y estigmatización, pertenece al campo de la derecha, empeñada en eternizar odiosas ventajas, especialmente la de robar a sus anchas los recursos públicos, copando el poder político. Aspiramos a crear conciencia entre nuestros conciudadanos y conciudadanas para imaginar formas nuevas de poder popular y ejercer como constituyentes primarios en la construcción de institucionalidad democrática. Estamos a favor de una Asamblea Nacional Constituyente, conformada con participación social, popular, regional y étnica.

•    Proponemos puntos programáticos justos, sensatos, factibles, que no son un programa máximo sino que responden a los requerimientos adecuados del momento.

Entre esos puntos subrayamos los siguientes:

a. Un nuevo modelo económico que elimine la alta concentración de la riqueza para poder superar la miseria.
b. Profundas reformas sociales que garanticen un piso de protección social a todos los colombianos, en especial a la población rural.
c. Gratuidad en la educación superior pública y una política bien diseñada en materia de ciencia y tecnología.
d. Medio ambiente y tecnologías limpias. Se creará conciencia en el país para enfrentar los riesgos del cambio climático, con medidas de prevención, mitigación y adaptación.
e. Autonomía regional y eficiencia del Estado. Así mismo, garantizar un Estado que le cumpla a los ciudadanos  sus derechos  con cero corrupción.
f. Paz con transparencia y transformación social. Cumplir e implementar con fidelidad el Acuerdo de Paz del Teatro Colón; reanudar diálogo y cese bilateral de fuego gobierno-ELN; abrir paso al dialogo con el EPL.

Un gobierno democrático de transición sostendrá relaciones amistosas con los pueblos hermanos de nuestra América, sin copiar modelos, pero sin desdeñar experiencias.  El pueblo colombiano debe recorrer su propio y creativo camino. Los comunistas apreciamos con mirada internacionalista la resistencia de Venezuela, su pueblo y su gobierno al asedio del bloqueo económico y a la amenaza de intervención militar de Estados Unidos. A la Venezuela bolivariana agradecemos su apoyo y compromiso en la búsqueda de la paz para Colombia y haremos todo lo necesario para que se fortalezcan lazos de cooperación, solidaridad y mutuo apoyo.

En unidad con todas las fuerzas Decentes, con la izquierda convergente y unitaria, con los movimientos por la paz con justicia social, con las fuerzas sindicales y las organizaciones sociales, con el amplio campo de la cultura,  invitamos a apoyar, en todas las formas posibles esta campaña en defensa de la vida, de las libertades, por un nuevo país.

Todos los y las dirigentes, activistas y militantes del Partido tienen el deber de aportar su trabajo al esfuerzo común para la victoria en esta coyuntura excepcional.

Con un saludo de esperanza, solidaridad y unidad,

Partido Comunista Colombiano
Comité Central

Abril de 2018