Martes, 02 Septiembre 2014 |

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Brutal agresión al paro nacional cafetero en el Tolima

Con extrema brutalidad la fuerza pública y el Esmad agredieron la multitudinaria y pacífica manifestación de protesta que viene desarrollando el campesino cafetero en trece departamentos de Colombia. La brutalidad por parte de los esbirros del régimen, demuestra una vez más que éstos están exclusivamente para defender los intereses de clase de la burguesía altamente transnacionalizada y para reprimir cobardemente al pueblo humilde e indefenso.


 
En el Tolima, fueron agredidas las protestas ubicadas en Boquerón, Ibagué y Armero – Guayabal, al norte del departamento. En el caso de Ibagué, fue infame, cobarde, artera y criminal. Se encuentran allí, cerca de cinco mil labriegos pacíficamente esperando del gobierno nacional una solución justa a sus nobles solicitudes y la respuesta desalmada del gobierno es enviar una multitud de robot humanos a agredir tal como lo hicieron.

 
Mientras una inmensa mayoría almorzaba en los restaurantes aledaños, otros reposaban apaciblemente, medio adormilados incluso, algunos jugaban una partida de ajedrez y otros caminaban por la vera de la avenida sin obstaculizar para nada la vía panamericana, de un momento a otro comenzaron a disparar bombas de aturdimiento y lacrimógenas a diestra y siniestra.

 
Yo iba caminando con los campesinos. Iban en absoluto silencio. Les dije: Gritemos unas consignas. No estamos en un velorio” y grité en tres oportunidades: “Viva el paro de los campesinos caficultores. Viva la unidad campesina y popular. Viva la paz con justicia social”. No pude gritar más. Los disparos comenzaron. La gente retrocedió. Alguien joven pasó a toda carrera. Yo giré para retroceder pero no pude porque también estaban disparando. Saqué la camarita e intenté tomar imágenes. Poco pude aguantar. Salté a un caño por donde varios campesinos habían saltado y allí intenté tomar otras imágenes. Pero, en ese momento el carro de mi seguridad entró y con la ayuda del otro compañero escolta pude abordar el carro y salir para recibir los primeros auxilios de los compañeros.

 
Varios periodistas fueron igualmente agredidos incluso, el Defensor Regional del Pueblo y su equipo de trabajo. El gas entró hasta la cocina del restaurante “Don Matías” afectando a las mujeres que vendían el almuerzo en el ese momentos a centenares de campesinos.  Miguel Gómez, periodista de la FM fue tirado al piso violentamente, también Germán Acosta de RCN radio, Milton Henao de Telesur, lo mismo su camarógrafo y por supuesto, nosotros del semanario VOZ La verdad del pueblo y la página web: www.pacocol.org. Seis campesinos fueron heridos de gravedad y remitidos al hospital regional Federico Lleras Acosta y otros centros asistenciales.

 
Una vez vino la tensa calma, el líder Edgar Sánchez Cortés, megáfono en mano, fue reorganizando a los campesinos con el ánimo de evitar la dispersión. Se nombró una comisión para hablar con el gobernador Luis Carlos Delgado Peñón, la cual estuvo compuesta por delegados de los distintos municipios presentes en la protesta. El gobernador no resolvió nada. Se limitó a dividir la comisión y enviar una parte a hablar con el comandante de policía y la otra con el alcalde municipal, Luis H. Rodríguez, uno de los alcaldes más ineptos que ha tenido la ciudad musical de Colombia en los últimos años.

 
La comunidad rechazó la postura del gobernador y de las demás autoridades con la cual interactuó dicha comisión, tomando la decisión soberana de radicalizar el paro y marchar mañana a partir de la siete de la mañana hacia Cuello. Es decir, hacia el municipio de Cajamarca, Tolima.

 
Testimonios

 
Periodista Miguel Gómez: “Yo estaba haciendo una entrevista en ese momento, me golpearon violentamente, caí y me dispararon, teniendo que tirarme al rastrojo, pero allí también me dispararon y como pude salí para refugiarme en otro sitio. Estando en el piso me entrevistó Milton Henao de Telesur. Él tiene esas imágenes”.

 
Un funcionario de la Defensoría del Pueblo, dijo: “Nosotros estábamos cerca al Esmad y justamente el defensor regional del pueblo, doctor Miguel Ángel Aguiar Delgadillo, intentaba convencer al comandante para que no actuara por cuanto todo estaba en paz, tranquilidad y armonía, pero no fue escuchado, inmediatamente da la orden y nos agreden a nosotros también”.

 
Luis Eduardo Bonilla, campesino del municipio de Rovira, indicó: “Vinimos desde por la mañana al paro y la policía nos recibió con gases y todo. A mí me dispararon con esa vaina de disparar y me pegaron en un brazo. La disculpa que ellos dicen es que notros les estábamos tirando piedra, pero eso es totalmente falso. Solamente íbamos caminando y comenzaron a disparar esos gases. Quiero pedirle al gobierno nacional que nos apoye en vez de estar tirándonos bombas, queremos que nos mejore el precio de la carga de café, porque está muy malo. En eso es que estamos. Ahora me voy para el hospital porque estoy herido, pero la idea es seguir en la lucha. Estoy esperando una ambulancia, no llega, tengo que buscar otros medios para ir al hospital.

 
También recogimos la experiencia del periodista de Telesur, Milton Henao, en el mismo teatro de los acontecimientos, que los presentaremos en entrevista amplia donde fija su posición como comunicador social, pero también como parte activa de la clase social y popular. Es una entrevista lograda en la línea de fuego de un régimen que solo tiene como respuesta a la demanda del pueblo la caústica represión, el terrorismo de Estado.

Por: El Día
Publicación: Martes, 02 Septiembre 2014 04:01

En el partido se marcaron nueve goles. Los fondos recaudados serán donados al proyecto "Una alternativa de vida".

Por: Opinión
Publicación: Martes, 02 Septiembre 2014 01:51