Sucre
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Hojas volantes con mensajes de amenazas de muerte, dirigidas contra el magisterio de la zona, han sembrado terror tanto en la cabecera municipal de Majagual, como en sus corregimientos.



Una contundente voz de alerta la dio la Asociación de Maestros de Sucre, que preside el profesor Edinson  Arrieta, quien denuncia que las amenazas aparecieron en hojas con un rótulo de "autodefensas gaitanistas", ya conocidas como un grupo de asesinos que usurpan el nombre del recordado líder liberal asesinado en 1948, y que no son nada distinto del paramilitarismo colombiano.

Arrieta declaró que la ADES se dirigirá a la alcaldía de Majagual y a la gobernación de Sucre, para que se investigue el origen de las amenazas que también se distribuyeron en las zonas veredales de Piza, Santander y Pueblo Nuevo. Los panfletos tratan de confundir a la comunidad afirmando que sólo se dirigen a docentes como "acosadores sexuales" pero en realidad el blanco de las amenazas es la labor gremial del magisterio conocedor de la problemática social de esta parte del país.

Majagual, con 30.260 habitantes, es una de las poblaciones de mayor actividad agrícola y pecuaria de una de las cinco subregiones del departamento de Sucre, conocida como La Mojana, punto de convergencia de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge, recordada por los medios informativos cuando ocurren inundaciones, casi siempre causantes de calamidades colectivas.

La Mojana, es una zona de humedales, de más de 500 mil hectáreas también escenario del conflicto de tierras de Colombia.

La aparición de volantes amenazadores en Majagual despertó mucha zozobra en las últimas horas y algunos ciudadanos han recordado días aciagos de los años 90 del siglo pasado, cuando un joven periodista, Francisco Castro Menco, conocido por sus pronunciamientos en la emisora local Majagual FM Stereo fue acribillado a tiros en su casa, en presencia de su esposa.

Majagual limita al norte con Sucre, Sucre, al sur con Guaranda y al este con Achi, Bolívar, San Benito Abad y Ayapel, todos envueltos en la silenciosa tragedia comunitaria del desplazamiento humano y el despojo de tierras por el poder latifundista.

Gráfica.- Edinson Arrieta Garay, presidente de Ades.