Tolima
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Por estos días, algunos escritores tolimenses, han traído a colación el nombre del famosísimo escritor colombiano, José María Vargas Vila. Algunos se han limitado a decir que era misógino. En el semanario VOZ La verdad del pueblo, edición número 2378, de la semana comprendida del 7 al 13 de febrero de 2007, publiqué un artículo, intitulado: “Vargas Vila, antiimperialista por convicción”, el cual transcribo textualmente para aportar al debate literario sobre este eximio escritor:



“José María Vargas Vila, nacido en Bogotá, Colombia en 1860, es uno de los escritores más prolíferos y antiimperialistas, que soportó con dignidad y estoicismo el penoso destierro, con el aval indudable del clero conservador y la consabida clase dirigente política de la época”.

“Pero, a pesar del oprobioso destierro, el silencio de la crítica e incomunicación de los medios masivos de comunicación del sistema, Vargas Vila, se constituyó en luchador insobornable contra el imperialismo naciente de los Estados Unidos, lo que lo hizo acreedor al reconocimiento taciturno pero multitudinario de un público que devoró y sigue devorando el contenido de sus libros con avidez y al odio visceral de la burguesía apuntalada en los dos partidos tradicionales, que empezaban a hacer estragos y conspirar contra los intereses populares del pueblo colombiano”.

“La rebeldía y pasión que generó el entonces profesor del Liceo La Infancia de la incipiente Bogotá de la época, desbordó todo pronóstico, llegando al extremo cierto campesino colombiano de matar a su interlocutor por el simple hecho de atreverse a afirmar que Víctor Hugo era más grande que José María Vargas Vila, según relata Consuelo Triviño Anzola”.  

“Fue tal su grandeza, que el mismo Jorge Luis Borges, no lo pudo ignorar en la “Historia universal de la Infamia”, donde lo juzga como uno de los más grandes en el arte de injuriar, es decir, de enfrentar con dignidad y decisión la clase dominante del momento, diríamos nosotros, sobre todo esos escritorzuelos de pacotilla promocionados por la clase dominante para que los adulara permanentemente, los mismos que hoy pululan por ahí sueltos con misiones precisas”.

“José María Vargas Vila, enfrenta con coraje los curas que manejaban la conciencia dormida del pueblo con el criterio teológico de la sumisión, mientras solapadamente protegían los intereses económicos y políticos de los hacendados y comerciantes, que cada vez se hacían más poderosos a costa del sacrificio del pueblo”.

“La primera batalla que hubo de librar Vargas Vila fue contra la miseria, contra las privaciones y su condición humilde que caracterizó su infancia, debido a la temprana muerte de su padre y su madre, con la exigua pensión militar, se vio en calzas prietas para levantar sus cinco hijos”.

“Rebelde, radical desde su infancia hasta su muerte, su trabajo de escritor lo fundamentó inicialmente en las fuentes del periodismo, comenzando su ascendente carrera, escribiendo encendidos documentos contra Rafael Núñez”.

“Se impuso la tarea quijotesca de combatir las tiranías latinoamericanas, el poder excluyente y corrupto de éstas, que contrataba con la miseria y las limitaciones económicas, sociales y políticas de millones de taciturnos seres humanos del continente y por supuesto de Colombia”.

“Desterrado en 1885, volvió a pisar suelo colombiano en 1924, en el puerto de Barranquilla de paso para Buenos Aires, Argentina, siendo recibido por una multitud delirante de estudiantes, que le tributaron toda su admiración, a pesar de la indiferencia de la prensa y los pusilánimes y mudos críticos, temerosos de la gloria del escritor colombiano”.

“La obra de José María Vargas Vila es netamente popular, quizás como la de Gabriel García Márquez y quienes posteriormente en la década del 60, habrían de formar parte del boom literario. En sus libros aborda diversos temas, especialmente de carácter político, histórico, literario, estético y filosófico. Fueron setenta gruesos volúmenes los dejados por este escritor, sin contar varias novelas inéditas y una cantidad de cuadernillos, que constituyeron su diario íntimo, el cual fue rescatado y publicado en la Habana, Cuba, después que el comandante Fidel Castro Ruz, personalmente confirmara la existencia de éste”.

“Su producción literaria, comprendida entre 1899 – 1933, constituye un aporte fundamental a la lucha política e ideológica contra el régimen capitalista y el imperialismo norteamericano personificado en el modelo neoliberal y globalizador, cuyo rescate y conocimiento se hace vital ahora y siempre, porque José María Vargas Vila fue un fiel y valiente profesional de la pluma, gracias a su temperamento férreo, su carácter rebelde y en cierta medida, su consecuencia con su clase social”.

Foto: Historia y biografías