Tolima
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El pasado viernes 5 de mayo, se inauguró la exposición de arte del maestro Carlos Henry Acosta Franco en la ciudad de Ibagué (Tolima), después de las siete de la noche.



La exposición se realiza en la galería Viva el Arte del centro cultural (CORCULTURA TOLIMA), calle 18 No. 8 – 82 barrio Interlaken, exposición que permanecerá en exhibición durante 15 días. Se llama: “Compilado Pictórico de Henry Acosta Franco compuesto por obras de su autoría y colección artística.



Con música de saxofón y copa de vino, se dio inicio a esta bella obra de una de las personas más polifacéticas que tiene la ciudad de Ibagué y el departamento de Tolima.  El evento inaugural fue bastante concurrido.

En un pequeño espacio que tuvo aprovechamos para dialogar sobre el tema. La entrevista es la siguiente:

-         Maestro Carlos Henry Acosta Franco, háblenos un poco de la exposición que hoy se abre al público de Ibagué y del Tolima…

Esto es un trabajo que hace el municipio de Ibagué con base en un maestro que también es pintor que se llama Edgar Varón. Él conoce mi obra y me ha dado la oportunidad, después de seis meses de estar haciendo “cola”.

Esta es la obra de retrospectiva, o sea, de la época del año 1980 que hace que estoy pintando al óleo hasta la fecha.

Es doble la presentación, porque son los cuadros de colección de muchos artistas como Manuel León, Mario Lafont, Hoyos, Peñuela Pérez. Tengo esta oportunidad para presentar esta retrospectiva.


-         ¿Cómo nace en usted la vocación por el arte maestro Acosta Franco?

Eso nace conmigo. Estoy dibujando desde los seis años. Hice un cuadro a plumilla, desde niño manejé la plumilla en tinta china. Hice un cuadro para participar en un concurso en Cuba, pero Fulgencio Batista me quedó mal. Todavía estoy esperando que Batista me conteste.

Me cogió el maestro Manuel León, que estaba en la universidad, vio los trabajos que hacía y me dijo pásese al color, lo mismo que Rosendo Gil, fueron mis maestros promotores para que siguiera pintando.

Después tuve a Lafont y más después a un gran amigo llamado Manuel Guzmán, que se llama Magaly, tengo mucho obra de él y mucha obra dirigía; tuve mucho tiempo trabajando con él, con Rosendo Gil duré tres años viviendo en Bogotá y yo pintaba de noche y él tenía la paciencia de explicarme la mezcla de todos colores y todo. Continué y hoy he estado más suelto.

-         ¿Qué recuerdo usted de sus primeros trazos?

Los primeros trazos los hicimos en la cuadra con los muchachos. Ellos se daban cuenta que yo dibujaba los planos, los mapas, los municipios y los fundadores. Entonces, hicieron un concurso para determinar quién era más ágil para dibujar. Eso fue en la calle 20 con carrera 5ª, era la idea de una familia de la cuadra muy amigos. Yo participo. Comienzo yo a dibujar siempre en los trazos de los Penecas, pero los que venían de Estados Unidos, como Tic trace, el fantasma, Tarzán, sus leones, sus tigres.

Hice una recopilación muy grande pero tuve la suerte de que lo que había hecho en la niñez, la botó un familiar, se le quedó en Bogotá, entonces no tengo nada de eso, sino desde el año 1975 que vuelvo a dibujar. De lo anterior no tengo nada de esa historia.


-         ¿Qué trata de decir usted con su obra que está exponiendo en la ciudad de Ibagué?

La obra se divide en dos secciones: La primera es la parte pictórica, el color, el manejo del volumen y las zonas de la naturaleza, porque soy ecólogo, y la otra, es la parte política, en la cual le rindo homenaje en estas obras a Ernesto Che Guevara, al padre guerrillero Camilo Torres Restrepo, a Gabriel García Márquez (Gabo). También pinto a Ben Laden, a Obama Ben Laden, fue gran títere de los gringos, leal a los Estados Unidos, pero acordémonos de la frase célebre de Henry Kissinger: “Los Estados Unidos no tienen amigos”, y ellos son los que ponen las condiciones.


Entonces, mi obra pictórica es siempre mostrando los daños que ha hecho los gringos. Yo tengo un cuadro que se llama: “Los de los juegos pirotécnicos de Bagdad”. Es la portada de bombas para que ese pueblo milenario, lleno de historia sea destruido y los que participaron en eso después iban entonces a una calle en Washington que se llama: “La calle K”, entonces ellos venden y tienen la oportunidad de tener la supremacía de poder comprar, vender y hacer todo eso con el visto bueno de los Estados Unidos. Entonces, yo tengo una obra de esas.

Tengo obras del Che, tengo obra de los desplazados y tengo una obra del Quijote en honor a Sandino, porque Pablo Neruda dice que Sandino era una pared llena de banderas, entonces hago una pared pero llena de banderas de países de izquierda, de origen socialista. No está la de Colombia gracias a Dios.

-         ¿Podríamos decir que su obra de arte es como una permanente denuncia?

Sí. Es cierto. Me da mucha tristeza las injusticias y que la gente sigue creyendo en ese poder oprobioso del capitalismo frente a la gente desposeída, arraigada y que no tiene lo que dice el Che: Dignidad. Tengo un cuadro a honor del Che que se llama: “La dignidad de Cuba”.

-         Otra lectura que podríamos hacer de su obra de arte, es que también es una obra esperanza…

Sí, claro. Todas las partes donde tengo las obras del medio ambiente, donde plasmo las quebradas, el movimiento de los ríos, evitar el daño de las zonas hídricas de los 30 metros que la ley 93 de 1993, dice qué se debe hacer, pero mire lo que pasó en Mocoa. Nosotros no creemos sino hasta tanto no suceden las tragedias, entonces sí pensamos en hacer las cosas bien, pero Colombia es un país gobernado por mucha gente que no piensa y adicionalmente es deshonesta, pues quiere quedarse con el dinero, la mordida, todavía no han entendido que se debe hacer sin pensar en la dádiva por debajo de la mesa, nada de eso, porque nosotros somos un país cuyo gobernantes son netamente usureros y que quieren llenarse sus bolsillos de planta sin costo alguno. Mire usted el abogado de los juegos nacionales en Colombia, le metieron 35 años, pero él no va a entregar cuentas de nada.

-         Exposiciones de esta naturaleza humanizan, pero también exhortan a la paz…

Las personas que vienen a apreciar la exposición son de la justicia que son mis buenos amigos, ingenieros, gentes del común, pintores… es una representación que solicita la paz, se requiere la paz, no podemos seguir peleando y lo que dijo el embajador de los Estados en relación con el ex presidente Uribe: Es muy ágil y le gusta los paramilitares. No lo dijo cualquiera. Lo dijo un ex embajador de los Estados Unidos en Colombia en el transcurso de estos días recientes en un periódico que no quiero nombrarlo. La gente que gobierna a Colombia sigue diciendo que aquí no hay paramilitarismo, pero aquí lo que hay es eso y nos están otra vez matando a la gente pensante, la gente que pinta, la gente que hace algo por el país. Nosotros tenemos una deuda con un tipo Camacho de Ibagué, que era líder en 1980, lo desapareció el ejército y nunca ha aparecido ese tipo.

-         ¿Se puede vivir en Colombia del arte?

No. Difícil. Es algo imposible. Eso debe ser con ayuda del Estado le dé esa participación humana de darle una pensión, así sea la mínima, así podrían vivir y con una casa, pero todos tienen que irse para Cuba, porque allá en Cuba le dan a usted muchas condiciones que no se da en Colombia y que todavía la gente no cree que Cuba es el único país en el mundo que no tiene droga. El que mete o lleva una papeleta de marihuana le meten 20 años contados del 1 al 20. No hay rebaja porque llegó el Papa.

-         El cuadro del Che, ¿Cuál fue el proceso para materializarlo?

El Che nace de la gente joven que añora la justicia. Sigue siendo un líder, un tipo poseedor de la verdad y de la justicia. Se burló de la OEA en Punta del Este, diciéndole de frente que ellos eran realmente los terroristas.

Dice Noam Chomsky, que es un escritor nacido en los Estados Unidos y sus libros son bettseller, también le dice en sus 400 hojas lo mismo. Noam es un judío americano. Este Che nace de tanta lectura. Se hace el proyecto en un taller formado por el abogado Gonzalo Gómez Jaramillo, que fue contralor de izquierda y otra de derecha pero democrático, Rosendo Gil Sanabria.


Hacemos los trazos y resulto yo terminando la obra y ellos en compensación me regalan la parte de lo que ellos habían metido o habían colocado y se discutía sobre esta obra. Es una obra de alto valor, porque tuvo ideas de dos grandes hombres como son los que acabé de nombrar.

Dimensión de 60 cm x 70 cm. Al óleo en lienzo. Duré dos meses para concretarlo. Fue hecho en 1990. Este cuadro tiene un valor de un millón de pesos, pero no está para la venta. El cuadro de mi autoría más barato vale $600 mil pesos.

Exposición de arte del maestro Carlos Henry Acosta Franco en Ibagué. Fotos Nelosi