Cultura
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Esta novela del autor argentino Roberto Arlt, es una de sus primeras producciones literarias y ella se escribe en el inicio de la literatura moderna de ese país, junto a la novela Don segundo sombra de Ricardo Güiraldes, escrita en 1926.



Los siete locos es una obra que se puede catalogar como género urbano, escrita en 1929 muestra las complejidades y vidas azarosas de personajes que en una mezcla de utopismo y negocios ilegales, pretende financiar una nueva sociedad, en una clara muestra de crítica social y  cuestionamiento a la sociedad Argentina de la época.

En una edición del año 2000 a cargo de la editorial Mestas de Madrid, entrega el texto completo de la novela en 238 páginas, dividida en tres capítulos, en los que se relatan las tribulaciones de personajes que giran alrededor de la vida de Erdosain protagonista principal de la novela.

Los siete locos está escrita en tiempos circulares, en los que el autor relata la historia de las “desdichas” del personaje principal, “y los desastres que más tarde provocó en compañía del Astrólogo” qué es el cerebro o ideólogo de una “sociedad secreta” en construcción a través de la cual se pretende una nueva forma de concebir la sociedad, en la que se combina de manera caprichosa rasgos de socialismo, autoritarismo y anarquismo. Las características de esta sociedad están descritas en el pasaje el “discurso del Astrólogo”. Pág., 119 ss.

Las historias de los personajes de los siete locos, son el reflejo de una sociedad Argentina de los años 20 del siglo XX, que se caracterizan por ser un país de gobiernos oligárquicos en los que la corrupción y el fraude electoral eran el lugar común de la política, económicamente el país se dedicaba a la explotación de materias primas y cárnicos y socialmente estaba marcado por el gran impacto de grandes oleadas de inmigrantes europeos, el nacimiento de una clase obrera empobrecida y unas clases medias, sin muchas esperanza surgir dada la estreches política y económica que las élites políticas imponían.

Los siete locos es una novela en la que los personajes y principalmente Erdosain, se mueven en planos de angustia, fatalismo, sufrimiento, odio, “capas de oscuridad” y frecuentes alusiones a la muerte y el suicidio. Las páginas de la novela relatan el “terror de la calle” y una conspiración permanente entre la imaginación recurrente y los relatos de la realidad, en las cuales se ejecutan “planes” en torno a prostíbulos, explotación ilegal de oro, el secuestro, como mecanismos a través de los cuales se financia el proyecto político de una sociedad futura, que cuestiona la actualmente existente, pero que acude a los métodos fraudulentos usados en ella, para desde allí, construir un nuevo paradigma.

Erdosain, llega a esta “sociedad secreta” después de haber sido descubierto un fraude que el efectuó cuando se desempeñaba como cobrador de la Compañía Azucarera, fraude que realizó aprovechándose del desorden que existía en la Compañía y que le permitió sin habérselo propuesto, y sin el ánimo de enriquecimiento, sino para financiar sus recurrentes visitas a prostíbulos y casas de lenocinio.

Ante el “miedo” que le producía ir a la cárcel, Erdosain recorre desde la imaginación y en la práctica, a múltiples personajes hasta encontrar al Astrólogo quién lo “recluta” para la causa de la sociedad secreta, aprovechándose de las habilidades de inventor de las que Erdosain se ufanaba.

El Astrólogo en su condición de jefe de la sociedad secreta, pretendía reproducir ejemplo el Ku-Klux-Klan Norteamericano y alcanzar mucho poderío y desde allí transformar, con muchos seguidores la realidad Argentina.

Una vez involucrado en la sociedad secreta y sus torrentosos integrantes: El Buscador de oro, Haffner, el Mayor, el Rufián Melancólico y un joven abogado, sobrevinieron los otros desarrollos de la historia: La relación con Elsa, su esposa que tras soportar durante algún tiempo la miseria en la que vivía con Erdosain, decide fugarse con un Capitán de la armada Argentina. También está la relación con Barsut, acaudalado millonario, primo de Elsa, a quien Erdosain odiaba, lo que posteriormente le lleva a planear con el Astrólogo, su secuestro, tortura y posterior asesinato, a través de los cuales, obtendría los recursos necesarios para financiar las actividades de los prostíbulos, la explotación de oro y la “colonia” donde se formaron los seguidores de la sociedad secreta.

Los siete locos, es una novela de rica prosa, que abunda en detalles descriptivos de las escenas, sin escatimar en la Ilustración de cada escena, que sitúa fácilmente al lector en el lugar de los relatos. La lectura puede en muchos pasajes confundir entre los relatos de la actividad real de los personajes y la imaginación en la que ellos mismos se sumergen.

Los siete locos en la primera parte de un relato que continúa y tiene sus desarrollos, en la novela los lanzallamas escrita por el mismo autor en 1931.

Los siete locos es una obra que vale la pena leer, escrita hace 90 años, su vigencia y la de sus personajes, sus angustias y miedos, provocados por una sociedad en transición entre la modernidad y la crisis económica, es de una sorprendente actualidad y en cuanto hace referencia la propuesta política y la crítica social a la élite gobernante, nos refleja una clase política que no ha sido capaz de evolucionar en lo más mínimo, “En nuestra cámara de diputados y de senadores hay sujetos acusados de usura y homicidio, bandidos vendidos a empresas extranjeras, individuos de una ignorancia tan crasa que el parlamentarismo resulta aquí la comedia más grotesca que haya podido envilecer a un país. Las elecciones presidenciales se hacen con capitales norteamericanos, previa promesas otorgar concesiones a una empresa interesada en explotar nuestras riquezas nacionales. No exagero Cuando digo que la lucha de los partidos políticos en nuestra patria no es nada más que una riña entre comerciantes que quieren vender el país al mejor postor” página 135

Dadas las circunstancias de crisis política, económica y social, en las que se encuentra Colombia,  la lectura de las obras de Roberto Arlt, resulta necesaria y conveniente, en tanto que puede anticiparnos, a lo que pueden ser  salidas desesperadas de sectores de la sociedad, que intentarán diseñar fórmulas y propuestas de “nueva sociedad”, que finalmente, no son otra cosa, que la reproducción de los vicios y prácticas de las élites, que a través de pretendidas “revoluciones” sólo se pretende sustituir a estas por nuevas y corruptas élites.

BIBLIOGRAFIA

Arlt, Roberto. Los siete locos. Ediciones Mestas.Madrid. 2000

Alfonso Castillo
Bogotá 10 de enero 2018