El Alma no se toca.- Las y los profesores de la Universidad de Antioquia (UdeA) rechazamos la vulneración a la autonomía universitaria (conquista histórica de las universidades públicas) con el ingreso al campus universitario de la Universidad de Antioquia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en la tarde de este 20 de febrero.

Esta acción violenta no sólo vulnera gravemente la Autonomía Universitaria consagrada en la Constitución Política, sino que constituye una afrenta al espíritu político y de transformación de la sociedad, ejes misionales de las Universidades Públicas, los cuales se expresan en el diálogo, el pensamiento crítico, el intercambio de ideas, la ciencia, y la cultura y en la apuesta por avanzar en la construcción de paz con justicia social.

La decisión autoritaria del Alcalde Daniel Quintero de imponer unilateralmente un comunicado mal llamado “protocolo” para la intervención de la fuerza pública al interior de la Universidad es una extralimitación de sus competencias constitucionales y legales como primera autoridad política del municipio, refleja una concepción autoritaria del tratamiento de los conflictos sociales en nuestra comunidad, además denota su carácter clasista y xenófobo al afirmar por ejemplo, la presencia de infiltrados Venezolanos por ser limpia vidrios en las manifestaciones.

Además, surge una pregunta si el comunicado del Alcalde dice que autorizaría “el ingreso de la fuerza pública con equipos antiexplosivos” ¿Por qué se autorizó el ingreso del Escuadrón Móvil Antidisturbios que fue creado para otros fines?

Impugnamos la actitud complaciente y timorata del Consejo Superior y del Rector de nuestra Alma Mater frente a la agresión de las autoridades civiles y policiales contra la comunidad universitaria, sus bienes y su entorno natural e institucional.

Exigimos un pronunciamiento claro y contundente en defensa de la Autonomía Universitaria y de los derechos que nos asisten.

Estos sucesos tienen como excusa el control a los “vándalos” pero hacen parte de la política sistemática del gobierno nacional de estigmatizar la legítima protesta social y desactivar el amplio movimiento social expresado en las calles desde el 21N (Paro Nacional 21 de noviembre 2019) frente a la imposición del paquetazo neoliberal de Duque por lineamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI), y que ha tenido como motor al estudiantado universitario.

Con la decisión del Alcalde la universidad vuelve a estar catalogada como amenaza y enemigo de la sociedad, pero en este país los problemas son otros, por ejemplo, la pobreza, las inequidades y desigualdades, la escasez de oportunidades, la tradición de la dirigencia colombiana de usar su brazo armado contra la población, la vulneración sistemática de los derechos humanos a los líderes, los jóvenes y las comunidades, las violencias contra las mujeres y las niñas, la estigmatización y la represión violenta contra la protesta social y el pensamiento crítico.

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