Internacional
Typography

(Extractos) Ha transcurrido casi un mes desde la gran victoria obtenida por el sandinismo contra el plan golpista de la derecha vende patria.



Durante este tiempo han surgido algunos temas que considero necesario abordar, y estos son: el uso de términos tales como paramilitarismo y golpe de Estado; la justicia, la reconciliación y ciertas políticas a seguir al respecto; el diálogo nacional; el 6% para las universidades; y finalmente (…) el de la reforma a la seguridad social, que fue usada por la derecha como pretexto para dar inicio a sus planes golpistas (…)

Los “paramilitares” y el golpe de Estado

La derecha golpista y terrorista nos acusa de haber usado fuerzas “paramilitares” contra la población civil que se manifestaba pacíficamente.

El término “paramilitar” se usa para fuerzas militares irregulares afines al gobierno y por tanto, paralelas a las fuerzas armadas y policiales legalmente constituidas, o sea que no actúan subordinadas a esas fuerzas institucionales para la defensa militar, el orden y la seguridad (…)

Los combatientes que acompañaron a las fuerzas policiales en la ofensiva de la caravana de la libertad para la liberación de las ciudades secuestradas por el terrorismo golpista y fascista de la extrema derecha, son una fuerza auxiliar de la Policía Nacional, subordinada a ésta y por tanto, parte orgánica de esta institución.

Esa fuerza auxiliar, legítima y orgánica, es la que era conocida en los años ochenta como la Policía Voluntaria, a la cual – al igual que a los Batallones de Reserva – tuve el honor de pertenecer.

Sin embargo, las fuerzas militares organizadas por la derecha en este intento de derrocamiento de nuestro gobierno sí pueden ser consideradas como paramilitares, ya que a diferencia de lo que sucede con los movimientos armados antigubernamentales en otras circunstancias, estas fuerzas estuvieron dirigidas por ex militares sandinistas, traidores a la causa revolucionaria al igual que muchos ex dirigentes políticos del sandinismo en los años ochenta y que como ellos, forman parte de esa especie de cofradía ideológica que comenzó como reformismo socialdemócrata y terminó como ultraderecha, llamada “Movimiento Renovador Sandinista”.

Digo que en este caso sí es válido referirse a fuerzas paramilitares, porque aunque son fuerzas opuestas al gobierno, la idea de reclutar a sus integrantes, su organización, entrenamiento y dirección han estado a cargo de un personal cuya formación militar proviene de las fuerzas armadas y policiales constituidas como tales (…)

Vale aclarar aquí que aunque ese grupo de ex militares traicionaron al sandinismo organizando esas fuerzas paramilitares en contra de nuestro gobierno revolucionario, las fuerzas armadas y policiales de Nicaragua han demostrado su apego a la legalidad y un elevadísimo nivel de conciencia patriótica, popular y revolucionaria, en correspondencia con su origen y con el carácter del poder revolucionario como poder del Pueblo.

Justicia y Reconciliación

Es irónico que quienes pretenden presentarse como fuerzas cívicas que protestan pacíficamente, tengan “comandantes” en sus filas, como es cínico el hecho de que la derecha golpista y terrorista se queje y nos condene por acusaciones y órdenes de captura contra sus “comandantes” autoconvocados y autonombrados, porque…

¿Cómo vas a querer ser “comandante” de un intento fallido de derrocamiento de un gobierno y después esperar que no te echen preso, si además asumís que te estás enfrentando a una “dictadura”?

Es igual a lo que sucede con los supuestos “presos políticos”, como le llaman ahora a los violadores de Derechos Humanos, torturadores y agresores de la población civil en la etapa de los tranques golpistas, que están detenidos y siendo procesados legalmente por los crímenes que cometieron, y cuya peligrosidad ante la sociedad hace que su puesta en libertad sea inadmisible.

A propósito de esto, es importante reiterar el llamado al diálogo y la reconciliación en el seno del Pueblo, entre familiares, amigos, vecinos, y compañeros de trabajo que estuvieron en bandos opuestos durante la crisis recién vivida, ya que la gran mayoría de quienes estuvieron en el bando opuesto al sandinismo fueron personas manipuladas por la guerra psicológica, que forma parte del diseño de estos planes de derrocamiento de gobiernos no afines a los intereses del imperialismo norteamericano y por tanto, son víctimas de la derecha golpista, pero sabiendo distinguir entre manipulados y manipuladores, y entre simples participantes en actividades pacíficas en contra del gobierno y quienes cometieron crímenes, ya que la reconciliación no puede ser sinónimo de impunidad (…)

Los sandinistas no somos una cofradía politiquera al acecho del poder para repartírnoslo a título personal, sino un movimiento revolucionario que lucha por el poder y su preservación en manos del Pueblo, como un medio para la transformación revolucionaria de la sociedad y con ello, alcanzar el bienestar material y espiritual de todos los seres humanos.

(…) Hay que estar alerta frente a la posibilidad de que haya ciertos oportunistas y malos dirigentes que pretendan aprovechar la situación actual para excluir a compañeros sandinistas – o incluso, a trabajadores del Estado no sandinistas –, motivados por razones de índole personal y en ocasiones, para que no haya quienes los señalen por sus malos actos.

En ese sentido, y también en general para velar por el uso de criterios adecuados en todas las decisiones, y por una conducta consecuente con los principios revolucionarios, es fundamental el correcto funcionamiento de las estructuras orgánicas de base del FSLN, que no deben ser sólo para el activismo, sino para velar por el buen desempeño de las instituciones en el caso de las estructuras organizadas en este ámbito, y para promover la participación popular en la gestión de gobierno, (…) para lo cual es indispensable practicar la crítica y la autocrítica, que requiere criterios cuya existencia y puesta en práctica sólo es posible con formación ideológica y estudio político, que debe ser otro de los contenidos fundamentales de trabajo de nuestras estructuras a todos los niveles.

El Diálogo

La misma derecha que boicoteaba el diálogo, utilizándolo como tribuna de su discurso político radicalizado por las ambiciones de poder de sus voceros, (…) ahora pide diálogo, y está bien, porque es la manera civilizada de resolver las diferencias de cualquier tipo, y por eso mismo hemos sido los sandinistas sus principales impulsores.

Pero hay dos problemitas. Uno de ellos es la idoneidad de los mediadores y otro, la representatividad de los interlocutores o contraparte del gobierno.

Como todo el mundo sabe, los obispos como mediadores – salvo honrosas excepciones – han estado explícita y activamente a favor del plan de derrocamiento del gobierno. Por su parte, los representantes del golpismo en el diálogo han sido cúpulas autonombradas:

1. Los dueños de los caramancheles ideológicos llamados ONGs, dirigidos por las mismas personas desde su fundación – en algunos casos desde hace casi treinta años, como el CENIDH –, a las que nadie ha electo en muchos casos ni siquiera a lo interno de esos organismos, ni mucho menos como representantes de los nicaragüenses que están en desacuerdo con el sandinismo, aunque ellos se presenten a sí mismos como representantes de la “sociedad civil”.

2. Los “representantes estudiantiles” no electos por los estudiantes y a quienes casi nadie conocía ni en las universidades hasta antes de esta crisis.

3. Los representantes de la empresa privada que sólo representan a una parte de los grandes propietarios individuales, pero cuyo peso en la economía, aún si los representaran a todos, es de cerca de un 30% del Producto Interno Bruto, pues el resto está distribuido entre pequeños y medianos empresarios e inversionistas extranjeros.

Cuando en el diálogo se les demandaba el levantamiento de los tranques, estos representantes ilegítimos y fraudulentos se oponían, pero no sólo porque no les convenía que los tranques se levantaran, sino porque aún en caso de haber estado de acuerdo o de haber tenido la voluntad de hacerlo como un aporte a la paz, no habrían podido, porque la gente que estaba en los tranques – como la inmensa mayoría de las personas que de alguna manera participaron en las acciones violentas o en las protestas en contra del gobierno – no les iban a hacer el más mínimo caso (…)

La aceptación de estos interlocutores y la propuesta a la Conferencia Episcopal de ejercer mediación no fue más que una muestra de buena voluntad de parte del gobierno sandinista para superar la crisis por la vía del diálogo (…)

En cuanto a la mediación, y sólo para poner un ejemplo que tome en cuenta la importancia que tendría mantener en ella la presencia de la Iglesia Católica – puesta en peligro por los mediadores principales de la Conferencia Episcopal –, un posible buen mediador podría ser el Vaticano a través del Nuncio, quien tiene a su favor haber actuado con la prudencia que debía ser propia de los mediadores en la reciente crisis (…)

Dejando fuera a los ya fracasados obispos golpistas, que han fracasado también como mediadores, provocando además una verdadera y silenciosa estampida de feligreses.

El presupuesto universitario

Sin duda y sobre todo al comienzo de la crisis recién pasada, muchos estudiantes universitarios fueron manipulados por la guerra psicológica emprendida por la derecha como parte de su plan golpista.

Ahora sólo una minoría del estudiantado universitario persiste en su rechazo al gobierno sandinista, pero se trata de un sector que siempre ha estado opuesto a nosotros por razones ideológicas, pues la mayoría de los estudiantes han logrado darse cuenta de la realidad.

Esto se debe entre otras cosas, a que sólo el sandinismo ha hecho posible en Nicaragua el acceso a la educación superior para los sectores populares, lo cual se manifiesta en el 6% del Presupuesto General de la República, destinado a las universidades por iniciativa del FSLN (…)

La UNAN-Managua no podrá reanudar las clases este año debido al alto nivel de destrucción ocasionado en sus instalaciones por la derecha golpista, que por otra parte, si hubiera llegado al poder les negaría el 6% a las universidades (…)

El sandinismo es la única fuerza política que ha revindicado y garantizado la universidad para los nicaragüenses de escasos recursos, defendiendo y poniendo en práctica el carácter gratuito de la educación.

Las reformas a la seguridad social

El tema de las reformas a la seguridad social ha sido ignorado en los análisis con respecto a la reciente crisis, debido a su derogación inmediata al comienzo de ésta, pero su necesidad misma, así como su papel como pretexto de la derecha para llevar a cabo las acciones que dieron inicio al frustrado proceso de derrocamiento del gobierno, hace que este tema sea relevante y deba ser retomado.

Una de las causas fundamentales de la crisis financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) es que la seguridad social en Nicaragua, a partir del regreso del sandinismo al poder en 2007, cubre una mayor cantidad de sujetos beneficiarios y de beneficios para los asegurados.

Entre los sujetos asegurados que antes no lo estaban, están las víctimas de guerra y los beneficiarios de la pensión reducida, que fue creada por el gobierno sandinista para beneficiar a quienes habiendo llegado a la edad de jubilación (60 años), no hubieran completado las 750 semanas establecidas para recibir su pensión de jubilación, bastando con 250 semanas para recibir este beneficio, que ha salvado de la miseria a muchos nicaragüenses que por ser sandinistas, fueron despedidos en los gobiernos de esa misma derecha que ahora pretende representarlos.

Pero hay otro factor en la crisis financiera del INSS, que es el fraude habitualmente cometido contra esta institución por los grandes empresarios privados, el cual consiste en autonombrarse o nombrar a familiares y testaferros, en cargos fantasmas donde ganan sueldos ficticios, con el objetivo de beneficiarse de la seguridad social (…)

Sigue siendo necesario – y ahora más que nunca, por el deterioro de la situación económica causado por la derecha golpista – hacer algo para salvar la seguridad social en nuestro país, de modo que en algún momento deberá plantearse este tema en el marco de la búsqueda de consenso que siempre ha caracterizado a nuestro gobierno de reconciliación y unidad nacional, o bien como parte de un eventual relanzamiento del diálogo, incierto a estas alturas debido al autoritarismo de la derecha y a lo fallido de su estrategia.

A la derecha le fue fácil manipular las reformas con el cuento de que se les estaba quitando dinero a los trabajadores y a los ancianos, cuando era todo lo contrario, (…) pero esa manipulación fue posible por la desinformación en el estudiantado y Pueblo en general acerca de lo beneficiosas que eran en realidad esas reformas para ambos sectores de la sociedad: trabajadores y jubilados (…)

En consecuencia, el gran reto que tenemos como sandinistas es fortalecer nuestro modelo político de protagonismo popular en la gestión pública y mejorar el contenido de trabajo de las estructuras políticas del FSLN como vanguardia revolucionaria del Pueblo nicaragüense (…)

Asegurando el carácter colectivo de la dirección revolucionaria, a la vez que fortaleciendo el liderazgo sandinista a todos los niveles, además de fortalecer el trabajo político y retomar la formación ideológica, el estudio político, la crítica y la autocrítica como prácticas cotidianas en nuestras estructuras, que deben garantizar el buen desempeño de las instituciones públicas, y la participación popular en la toma de decisiones del gobierno, y en la definición de las políticas públicas, para de esa manera tener, como decía Germán Pomares, “el campo sembrado y la libertad asegurada” que nos permitirán, como pidió Ricardo Morales Avilés:

“Cambiar tantas cosas… primero el poder, la propiedad, nosotros; después: aire fresco y maíz para todos, aire y flores para todos”.

Fuentes:
http://www.redvolucion.net/2018/08/16/gran-victoria-obtenida-por-el-sandinismo/
http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/08/16/gran-victoria-obtenida-por-el-sandinismo/#.W3aSk9IzbIU