Internacional
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En medio de un gran escándalo políticos y electoral, se debate hoy la administración de Donald Trump, ad portas de ser llevado a un juicio político. Él y su equipo utilizan la estrategia de atacar para defenderse y las amenazas de guerra civil, para crear el terror dentro de la opinión pública estadounidense, todo con fines electorales.



Sus gestiones y llamada telefónica con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky  para investigar los negocios del hijo de Joseph Biden, con una empresa de gas ucraniana, y al propio Biden,  fueron filtrada por un miembro de los cuerpos de inteligencia, cuyo nombre no se ha revelado, ello provocó la ira del Partido Demócrata y de acuerdo a lo ya conocido, la presidenta de la Cámara de Representante, la demócrata Nancy Pelosi, consideró que existían los argumentos jurídicos y constitucionales  para iniciar un  Impeachment  contra el presidente  Donald Trump.

Esto se enlaza con las llamadas de Trump a los jefes de gobierno de Australia e Italia para que minimizaran las informaciones que manejo el Fiscal Muller, en el caso de la trama rusa. El objetivo de estas gestiones del inquilino de la Casa Blanca con el ucraniano, tiene el objetivo de dañar la imagen de Biden con fines electorales, porque es un fuerte aspirante demócrata a la presidencia. La aceptación del juicio político o su rechazo es incierta, lo real es, que estas acciones, no le favorecen electoralmente.

Coincidió este escándalo con la participación de Trump en la 74º Asamblea General de las Naciones Unidas, discurso que fue considerado amenazante y prepotente, dedicó una buena parte de su intervención para atacar a Cuba y Venezuela, con informaciones absolutamente falsas y ofensivas para la dignidad de los gobiernos y pueblos de Cuba y Venezuela, recibiendo la, enérgica y dura respuesta del canciller cubano Bruno Rodríguez y la vice- presidenta venezolana Delcy Rodríguez,  demostrándole ambos, con argumentos sólidos, que todo lo dicho contra sus países eran falso, Trump está acostumbrado a mentir y así quedó su imagen ante el auditorio mundial.

El agresivo discurso del presidente Trump contra Cuba y Venezuela, plagados de mentiras y falsas informaciones, con malvadas intenciones en este Foro Internacional, fue respondido por la mayoría de los oradores al mostrar su apoyo a Cuba y Venezuela en sus intervenciones, mientras que los 120 delegados de países pertenecientes al Movimiento de Países No Alineados respondieron con fuerte respaldo a ambas naciones.

El discurso de Trump, estuvo dirigido a fortalecer y justificar sus irracionales decisiones de abandonar el Acuerdo de París sobre el cambio climático y   la salida del Tratado sobre la Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio,  atacar a los países que tienen diferencias política con Washington, fue especialmente agresivo contra Irán, Nicaragua,  Cuba y  Venezuela y  avaló las acciones intervencionistas de la OEA, TIAR y el Grupo de Lima, gran alabanza a las posiciones hiper-reaccionarias de los presidentes  Jair Bolsonaro e Iván Duque de Colombia.

Los discursos de los presidentes Trump, Bolsonaro y Duque, han recibido la más duras críticas en sus países e incluso en la prensa estadounidense.

Las formulaciones irracionales del presidente Bolsonaro sobre la Amazonía, fue repudiada y condenada por la opinión pública mundial, y la más severa crítica del propio pueblo brasileño. Dramático fue el llamado de la adolescente sueca Greta Thunberg cuyo conmovedor discurso reclamando a los Jefes de Estado cumplir con el Acuerdo de Paris y cuidar el medio ambiente, tuvo una repercusión mundial y un absoluto apoyo de la opinión pública internacional.

Mientras que el presidente Iván Duque hizo el ridículo mundial cuando públicamente informó que venía a esta Asamblea General de las Naciones Unidas a entregar al Secretario General Antonio Guterres, las pruebas del apoyo que el gobierno del presidente Nicolás Maduro, le ofrece al Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuál sería la sorpresa, que el Dossier entregado con las supuestas pruebas e “importantes fotografías” tomadas, según él, por estos días en territorio venezolano resultaron falsas.

Las fotos correspondían a las publicadas por el diario El Colombiano tomadas en el Municipio El Tambo, departamento del Cauca, el 7 de junio del 2015 y entregadas por la Inteligencia Militar para incluir en un reportaje que el diario publicó en junio de ese año, según declaró   Javier Alexander Macías, a la agencia de noticia AFP, quien es editor de la sección de Paz y Derechos Humanos del citado diario, añadiendo Macías que esas fotos nada tienen que ver con Venezuela.

Este gravísimo error del presidente neogranadino, provocó la destitución del jefe de la Inteligencia Militar y un escándalo político al interior de Colombia, cuyos medios de prensa calificaron este desatino intencional o no, como un “falso-positivo” del presidente Duque.

Duque prefirió sacrificar al militar a cargo de la Inteligencia, hay un dicho que dice que  que “la soga siempre quiebra por el lado más débil,  no es de extrañar que creyendo que no iba a ser descubierta dicha acción y a sabiendas de que las fotos eran falsas, las presentaron para engañar al Secretario General de la ONU y a las representaciones diplomáticas en este organismo multilateral y le daría el argumento para acusar a Venezuela de injerencia y de apoyar el terrorismo contra Colombia, utilizando la tribuna de las Naciones Unidas lo cual hizo.

No olvidar que el gobierno de Duque -Uribe es experto en presentar “falsos-positivos” y tenían que responder al dossier que presentó el gobierno de Nicolás Maduro, por la fotografía de Juan Guaidó con los compinches del Cartel de los Rastrojos, la diferencia es que esas fotos sí eran las que prueban la complicidad del gobierno de Duque y sus fuerzas militares con los narco-paramilitares y el representante de Trump en Venezuela Juan Guaidó.

La justicia estadounidense que se precia de ser imparcial tendrá en algún momento que pedirle cuenta al presidente Trump, por su complicidad con la mafia narco terrorista venezolana, que dirige Leopoldo López y su pandilla integrada por Juan Guaidó, Lilian Tintori, Fredy Guevara y Gabriela Arellanos, entre otros.
El interés de Trump en las Naciones Unidas de mostrar un escenario negativo de Venezuela, no les ha dado resultado.  La reciente aprobación de activar el TIAR por la mayoría de los 17 países miembros de este obsoleto Tratado, a pedido de la OEA y el Grupo de Lima, con el objetivo de legitimar la intervención militar en Venezuela, están atravesando una severa crisis política, económica y social, incluso algunos con un escenario interno incierto, como es el caso de Perú.

En Perú el cierre del Congreso por el presidente Martin Viscarra y la respuesta del Congreso de destituirlo a él, juramentando el 30 de septiembre a la vice presidenta Mercedes Aráoz, en sustitución de Vizcarra, solo duró horas, el martes 1 de octubre, la vice presidenta, renunció irrevocablemente al cargo y pidió que se celebraran elecciones generales, argumentando que se había roto el orden constitucional y por tanto es ahora el Tribunal Constitucional quien debe decidir a cuál de los dos poderes le asiste la razón. Hoy en Perú no hay garantías y sí un peligroso estado de inestabilidad.  

En Argentina Mauricio Macri enfrenta un serio conflicto social, político y económico,  sus políticas fondomonetarista  han llevado al hambre y la indigencia a millones de argentinos, al extremo que en su capital federal el bello Buenos Aires, ahora se encuentra penosamente expuesto, a que aproximadamente más de 8 mil familias con pequeños niños, residen en portales y calles a merced de la caridad pública y de las inclemencias del clima, por lo que su no reelección el próximo 27 de octubre está prácticamente decidida.

El presidente Jair Bolsonaro en Brasil está enfrentando una fuerte ola de protesta política y social y cuestionan sus capacidades intelectuales y políticas para ejercer el cargo para el que fue elegido. Peligrosamente, han surgido voces críticas desde el estamento militar contra las políticas entreguistas a Estados Unidos del excapitán-presidente de lo que fue el poderoso gigante de Suramérica.

La crisis en Argentina y Brasil significan una preocupación para el gobierno de Estados Unidos y especialmente Argentina donde todo indica que el peronismo encabezado por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kischner , puede ser la fórmula ganadora y por las declaraciones de Alberto Fernández en España  a la salida de una conversación con el líder  del PSOE Pedro Sánchez, expresó a la prensa  “de qué  sirve el Grupo de Lima, hasta cuándo vamos a estar al servicio de Estados Unidos”.

Colombia con un gobierno totalmente desacreditado interna y ahora internacionalmente, al conocerse el apoyo y complicidad que tienen con el narcoterrorista Juan Guaidó, títere de Trump y aliado al Cartel de los Rastrojo y del paramilitarismo colombiano, sumado al ridículo acto escenificado en las Naciones Unidas, el presidente Iván Duque ha quedado al desnudo, desprestigiado y claramente vinculado a las acciones narcoterroristas en Venezuela.

El gobierno narco-paramilitar de Colombia se suma al gran escándalo por la denuncia del Fiscal General de Estados Unidos, al acusar al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, de estar vinculado al narcotráfico y de haber recibido millonarias sumas del Chapo Guzmán y cuyo hermano Antonio Hernández, está siendo juzgado por narcotráfico en un tribunal en New York.

Mientras que, en Ecuador, las medidas económicas de corte neoliberal en relación al levantamiento de subsidio al combustible, bajar los salarios y eliminar las vacaciones ha provocado un verdadero levantamiento del pueblo y obligó al traidor Lenin Moreno decretar el estado de excepción por 60 días.  El levantamiento popular en varias ciudades, incluido su capital Quito, presagia serias dificultades para el gobierno del ahora títere del presidente Trump y del FMI.

He mostrado cual es la mayoritaria composición del desprestigiado Grupo de Lima, los graves problemas internos que presentan cada uno de esos países, así lo indican, ninguno es ejemplo para exigir democracia y mucho menos prestarse a promover una intervención militar en Venezuela.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba, 5 de octubre del 2019.