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Los tesoros del pueblo colombiano que se han encontrado en un buque colonial español hundido por piratas ingleses el 8 de junio de 1708 en el fondo del mar atlántico frente a las costas de Cartagena, son desde el conocimiento público de su hallazgo en noviembre de 2015 y la declaración de Patrimonio Histórico según lo dispuesto en la Ley de Patrimonio Cultural Sumergido, un debate que bien traemos a consideración de una perspectiva crítica por el análisis que merece la ubicación epistemológica y teórica con la cual asumimos esta investigación de los tesoros del Galeón San José.



Podríamos para empezar plantear unas cuestiones: primero ¿cuál es la relación que estas 11 millones de monedas de oro sumergidas tienen con el costo real de su extracción en las minas del continente suramericano?; segundo podemos descifrar tras tres siglos ¿cuáles han sido los cálculos del valor de la mercancía del oro que rigió el sistema monetario mundial desde el siglo XVI hasta comienzos del siglo XX?, siendo aún más precisos, ¿es posible hacer cuentas del fetichismo de la mercancía contenida en estas monedas de oro y dar cuenta del oculto secreto de la relación social del trabajo esclavo y la cantidad de vidas que cobró su explotación?, por último, con estas respuestas, es procedente que España esté reclamando tener algún derecho en el descubrimiento de este tesoro, cuando ya se le aclaró que Colombia no firmó la Convención de la Unesco en 2001, y además, ¿a cuánto ascendería la cuenta de cobro que el pueblo suramericano tendría que pasar a la Corona española por todos los barcos no hundidos y que sí llegaron a buen puerto en el Mediterráneo?

Su hallazgo ha causado las declaraciones de interés de las empresas que el gobierno colombiano había contratado con anterioridad, en especial la empresa norteamericana Sea Search Armada que en resolución 0354 del 3 de junio de 1982 aportó unas coordenadas que distan de ser la correspondientes a la ubicación actual según la nueva tecnología que logró ubicar al Galeón. Además, podrían cruzarse con las gestiones adelantadas durante el gobierno de Virgilio Barco, en las cuales Henry Schein por el gobierno de Suecia habría firmado acuerdos de búsqueda del buque hundido, contrato polémico que habría firmado el gobierno colombiano en 1987, tras los cuestionamientos de otros oferentes.

El Galeón San José fue hallado con el submarino autónomo REMUS 6000 que llegó hasta el lugar logrando tomar 6.000 fotografías que componen la gran foto reveladora que vio el público en la prensa nacional, una vez anunciada la ubicación de uno de los más grandes tesoros que nos guardaba el océano hace tres siglos. La imagen de unos cañones y partes en madera de un barco hecho pedazos, fueron la manera con el cual el presidente mostró al mundo que tenía un tesoro sumergido de miles de millones de euros, en medio los diálogos adelantados en la Mesa de Conversaciones que conduciría a la firma del Acuerdo de Paz más importante del último tiempo de la historia de la humanidad, como sí las casualidades existieran, un país destruido por la guerra, se le aparece en la puertas de la paz el descubrimiento del tesoro hundido por unos piratas en el caribe colombiano siglos atrás.

La rencilla con España radica en su insolencia de reclamar derechos según la Convención de la Unesco sobre Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de 2001, la cual según los derechos del mar cuando en las profundidades del océano existen buques de Estado, se acude al derecho de pabellón o derecho de propiedad por la bandera puesta en el barco, sin embargo, este documento no fue firmado por el gobierno colombiano, por lo cual no tiene ninguna validez en nuestro territorio. Podrán imaginarse a España reclamando a Estados Unidos procedimientos relacionados con el Acuerdo de Kioto, protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) o el Acuerdo de París de  reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) resultante de la  Conferencia de París sobre el Clima (COP21). Sin la pretensión de ligar alguna relación entre los temas, más allá del procedimiento de la firma de los acuerdos en la exigencia que una

La licitación convocada por el Ministerio de cultura para la extracción del tesoro está abierta, el primer plazo venció en mayo de 2018, entre las firmas competidoras figuraron: la empresa suiza Maritime Archaeology Consultants-AG y la empresa Géminis Consultores S.A.S., quien se retiró del proceso por falta de garantías, quedando un único proponente. En la interlocución del 23 de julio, el expresidente Juan Manuel Santos tomó la determinación de “suspender los términos del proceso en curso”. Con lo cual el proceso de licitación y contratación de la firma que logrará realizar la extracción del tesoro de los colombianos paso, en el cambio de gobierno, a las manos del electo presidente Iván Duque.

A fines de agosto tuvieron un encuentro con el presidente de España Pedro Sánchez, la salida diplomática se dejó en los términos de buscar el “enriquecimiento intelectual e histórico de la humanidad”. Ahora bien, seguirá la confrontación si esta humanidad es la de Colombia o la de España, cuando al mismo tiempo que Duque pronunciaba estas palabras se anunciaba en Madrid la creación del Observatorio de Galeones, a partir del Simposio “Museo Arqueológico Nacional sobre la situación del galeón San José”. El nuevo plazo de adjudicación vencía en agosto y ha sido pospuesto durante cuatro meses, por tanto, el asunto de la adjudicación tendrá que estarse resolviendo a más tardar en enero de 2019 esta controversia del Galeón San José. La polémica por el resguardo científico y académico del Galeón en contrario de sus fines económicos, queda incierta en términos de los recursos que sostienen a los científicos y académicos que el derecho de Patrimonio Histórico otorga en relación a la nacionalidad de quienes tienen el legítimo derecho de empoderarse en la rigurosa investigación que esto requiere, dando cuenta que en la actualidad el presupuesto de las Universidades Públicas de Colombia sufren un considerable detrimento del 85% de los recursos que giraba el Estado colombiano a las universidad en 2002  a 2012 se había reducido en un 50%, y ante el anuncio de Paro Universitario desde el 11 de octubre, se está solicitando un incremento presupuestal de 4,5 billones de pesos a las Instituciones de Educación Superior Públicas del país. Entonces claro que el problema es cuantificable en rubros monetarios en relación a dónde se van a dirigir los recursos del tesoro del Galeón San José. 

El costo total que tiene previsto pagar el gobierno colombiano por la extracción del tesoro tienen un rubro de COP$ 197.727’182.757 [pesos colombianos], la fórmula propuesta consiste en una Asociación público privada (APP), en la cual las instituciones del Estado colombiano que participen del proyecto velarán por conservar nuestro patrimonio histórico y cultural, y se comprometen a construir un laboratorio para la conservación de materiales y un museo que prometieron alzar en la ciudad de Cartagena.

Suponemos que los 14.455 millones de euros equivalentes a 50.411.967 billones de pesos colombianos en los que está avalado el tesoro podrán tener más destinaciones y de esto tendrán que responder, las instituciones responsables que tienen a su cargo un presupuesto nacional del Estado que está pagando una numerosa planta de funcionarios con la función pública de hacer seguimiento al Galeón y dar cuenta de la transparencia de la investigación y de la buena destinación del valor total del tesoro, a saber estas instituciones son: el Ministerio de Cultura, la Armada Nacional, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, la Dirección General Marítima-DIMAR, la Comisión de Antigüedades Náufragas, el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas-CIOH, el Instituto de Investigaciones Marinas y costeras "José Benito Vives de Andreis" INVEMAR, y el  Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).

La intervención de Ernesto Montenegro, director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), ha sido cuestionada desde España por malinterpretación de un Magister en este país versus lo que consideran un curso. En el Primer Festival Internacional de Historia en Colombia, que se llevó adelante en la ciudad de Villa de Leyva durante los días 14, 15 y 16 de septiembre, Ernesto dio a su ponencia el siguiente título: “Galeón San José: navegando entre la historia y la política”, recordando que tras el zarpado desde Cartagena en 1708, vinieron los ataques de los barcos ingleses. Dando cuenta que nada tuvo que ver la marina colombiana en su hundimiento y que el legítimo derecho de su protección radica en la soberanía nacional del territorio, en  el cual se encuentran sumergidas las monedas de oro, esto es en las inmediación de nuestros límites marítimos del Caribe.

¿En qué consiste el Tesoro? Según los datos históricos el Galeón San José iba cargado con 11 millones de monedas de oro, equivalentes a 14.455 millones de euros. Los impuestos oficiales y las mercancías privadas reclamadas por autoridades de la justicia indígena Qhara Qhara de Bolivia, han radicado su interpelación en relación la parte que le correspondiera al virreinato del Alto Perú. Distan estas reclamaciones de tener aún pertinencia en este momento, dado que el proceso se encuentra en la fotografía de unos cañones, sin especificar aún la posibilidad de ubicar los “lingotes de oro y plata, piedras preciosas, vasijas ancestrales, brazaletes de bronces, espadas y escudos” que demanda la comunidad, en tal caso, estos quedarían en el museo a construirse en territorio colombiano haciendo la debida referencia a su procedencia.

El tedioso marco jurídico como lo han calificado ingleses, estadounidenses y españoles, ha sido constituido por la trayectoria de nuestros bien conocidos juristas, para quienes quieran profundizar en la legislación dedicada a la  adjudicación de los contratos de búsquedas de tesoros hundidos en el mar por anteriores gobiernos colombianos, estos registros datan desde la Ley 163 de 1959, los Decretos 655 de 1968; Decretos 2349 de 1971; el Decreto 2324 de 1984, art. 182, 193; la Ley 26 de 1986, el Decreto 12 de 1984. Desde los noventa, los asuntos jurídicos tienen consignados en la Asamblea Constituyente que dio lugar a la nueva Constitución Política de 1991, el armazón de los nuevos procedimientos jurídicos estos son: el Decreto 5057 de ·2011, la Ley 1675 de 2013 por la cual se regula la exploración, recuperación y divulgación del Patrimonio Cultural Sumergido en Colombia, y por último el Decreto No 1698 del 5 de septiembre de 2014, el cual reglamenta la Ley.

Las últimas incertidumbres, en cuanto a los posteos de bloggers en relación a la vinculación de la Woods Hole Oceanographic Institution-WHOI de Massachusetts, instituto contactado por la Maritime Archaeology Consultants (MAC), para que ayudaran a enfocar las imágenes por su experiencia de trabajo en aguas profundas; revelan que han violado un Secreto de Estado, al publicar en mayo de 2018 las coordenadas 76º 00' 20'' W 10º 13' 33'' N, que dan lugar a la ubicación exacta del Galeón. Sumado a estas solturas de información, se sigue una investigación que cuestiona el proceder científico de los contratos realizados con la firma originadora del hallazgo. Los vínculos establecidos entre la Maritime Archaeology Consultants (MAC) con la firma Trans-Siberian Ltd., resultan un laberinto de ingeniería financiera de evasores de impuestos, según sus fuentes virtuales, en esta empresa estarían consignados los fondos del Estado colombiano por el pago de la exploración. La cual tiene sede en el paraíso fiscal de Islas Caimán, que se encuentra en dominio británico, tras tres siglos del atentado el final de la entrega de la odisea daría el tesoro a los asaltantes, entre estos figuran la Ocean Infinity, quien tiene por directora de operaciones a Melanie Smith, donde figuraría la firma Swire, quien fuera prestamista de los barcos del hallazgo en cabeza de uno de los socios del Consejo Arvid Pettersen. Será este el fin que los funcionarios del Estado colombiano, la Academia de Historia de Colombia y su pueblo en general, quisieran para un tesoro que puede auspiciar las mejores investigaciones que no hemos producido en décadas por el negado presupuesto a la educación, la ciencia y la tecnología de nuestro país. Esperemos este asunto tome en sus responsables mejores resultados en este fin de año, al respecto tuvieron lugar las disertaciones en la discusión académica de docentes e investigadores durante el Simposio: “Una aproximación interdisciplinaria para el estudio y exploración del patrimonio sumergido y del Galeón San José” que acaba de tener lugar en la Hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia, durante los días 4 y 5 de octubre de 2018.


Gráfica.- El Galeón San José hundido por piratas ingleses el 8 de junio de 1708. Foto: Colprensa

(*)Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana-UDFC
Magíster en Estudios Políticos-UNR
Candidata a Doctora en Ciencias Sociales-UBA
Estudios en el Doctorado de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales-UNAL
Partido Comunista Colombiano - Bogotá